Aprender a tocar quena no depende únicamente del talento. Lo que realmente determina el progreso es la constancia, la correcta posición de los labios, el control del aire y la práctica ordenada. Una persona que practica entre 20 y 30 minutos al día puede comenzar a producir sonidos claros y tocar melodías sencillas en pocas semanas.
Los primeros avances aparecen más rápido de lo que muchos imaginan
Durante los primeros días, la mayor dificultad suele ser lograr un sonido limpio. Algunas personas lo consiguen rápidamente y otras necesitan más tiempo para encontrar la posición correcta de la embocadura. Con ejercicios adecuados, en aproximadamente dos a cuatro semanas se pueden dominar las notas básicas y comenzar a interpretar canciones fáciles.
Después de dos o tres meses de práctica constante, el estudiante puede mejorar su respiración, cambiar de nota con mayor seguridad y tocar melodías completas. Para interpretar canciones más complejas, dominar notas agudas, escalas y adornos musicales, normalmente se requiere entre seis meses y un año de práctica